Cocina con lo que ya tienes: comidas fáciles con los ingredientes de tu cocina

Seis cenas que empiezan con un huevo

Abstract cover illustration for Six Dinners That Start With an Egg

Cuando no hay bastante de nada para ser una comida, suele haber huevos. Se hacen en minutos, cuestan poco y convierten un puñado de sobras en algo que parece intencionado.

Las seis

Una tortilla con lo que haya en la nevera. Huevos fritos sobre pan tostado con algo verde. Una frittata que gaste patatas o pasta ya cocidas. Shakshuka, que son huevos escalfados en tomate de lata. Arroz frito con huevo. Y un huevo pasado por agua encima de un bol de cualquier cosa. Cada una lleva entre cinco y veinte minutos, y cada una absorbe esas cantidades pequeñas que por sí solas no dan para nada.

Baja el fuego más de lo que te parece

El error más común es una sartén demasiado caliente. El huevo se vuelve gomoso y se dora por los bordes en vez de quedar tierno, y después no hay quien lo arregle. Fuego medio-bajo, un poco de grasa y paciencia. Un revuelto a fuego suave tarda cuatro minutos en vez de noventa segundos y es otra comida.

Sácalos antes de que parezcan hechos

El huevo sigue cocinándose en la sartén y en el plato. Sea lo que sea que estés haciendo, para cuando todavía parezca un poco crudo y deja que se termine solo. Este único hábito es la diferencia entre tierno y seco en todos los platos de huevo que existen.

Qué le va bien, por orden de utilidad

Cualquier cosa ya cocinada: patatas, arroz, pasta, verduras asadas. Luego queso. Luego algo verde. Luego una salsa o un condimento que le dé gracia. No hacen falta los cuatro. Dos de ellos más huevos ya son una cena.

Ten huevos en casa y una nevera vacía nunca está del todo vacía. Son la forma más barata de convertir restos en una comida y no en un picoteo.